miércoles, 7 de marzo de 2007

" La mies es mucha, pero los trabajadores son pocos"


En la Iglesia la vocación fundamental es la bautismal: la llamada a la vida filial en unión con Dios en el tiempo y en la eternidad, y a compartir con Cristo Resucitado la liberación y salvación de los hombres.

Esta vocación puede realizarse en las diversas formas de vida: Matrimonial, sacerdotal, consagrada en comunidad, consagrada en la vida laical. Toda vocación, vivida en amor verdadero, que es su fundamento, su esencia y su fin, lleva a la felicidad posible en este mundo y a la felicidad plena en la eternidad.

¿ Tendré yo Vocación ?

Por el hecho de haber recibido el bautismo, ya estas llamado (da) a la vocación fundamental: vivir como hijo (a) de Dios y discípulo(a) de Cristo.

Pero Dios llama también a algunos (as) a realizar esa vocación cristiana de una forma radical en la vida consagrada y en el sacerdocio, en amor total a Dios y al Prójimo. esta llamada especial viene de Dios, como aseguró Jesús a sus Discipulos: " No son ustedes los me eligieron a mi, sino yo el los elegí a ustedes y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero" Jn 15,16

Elección que sólo se recibe y se percibe en el encuentro o experiencia personal de oración con Cristo Resucitado presente, el único que puede llamar.

Tengo miedo de nos ser fiel a la vocación

Cuando el Señor llama para una misión especial, da las cualidades, los medios y las fuerzas para serle fiel,con tal que se decida a vivir en unión con Él. " Todo lo puedo en aquel me conforta", " Sé de quién me he fiado", decía san Pablo. El haber sido un gran pecador o pecadora, no es obstáculo para la llamada de Dios: no lo fue para san Mateo , san Pedro, san Agustín, San Francisco... San Pedro Nolasco, San Ramón Nonato.

extracto tomado de laiturgia cotidiana de Edit. San Pablo n° 78 Febrero 2007

1 comentario:

lazaro dijo...

ispor favor necesito saber masd acerca del llamado de Dios a un hombre,pues me siento confundido y tengo temor de no hacer la voluntad de Dios